Los testigos

Los/as testigos del bullying.

En los casos de bullying, no sólo existen dos figuras, la del agresor y la de la víctima, también existe una figura fundamental que puede ser clave para que el acoso continúe o se termine: el/la testigo.

Según, Christina Salmivalli, profesora de psicología de la Universidad de Turku, investigadora y co-fundadora del programa contra el acoso escolar KiVa, existen diferentes roles de los testigos del acoso escolar:

  • Asistentes: los niños que ayudan al líder en el acoso.
  • Reforzadores: dan feedback positivo al matón, por ejemplo, riéndose del acoso.
  • Externos: ven la situación de acoso y se retiran sin tomar partido por nadie, incluso sintiendo que la intimidación no está bien.
  • Defensores: toman partido por los acosados, por las víctimas, consolándolos y apoyándolos.

Según la Guía del Acoso Escolar de CEAPA, «Los espectadores, tanto activos como pasivos, están aprendiendo que la violencia es natural y que forma parte de su entorno, corren el riesgo de insensibilizarse ante las agresiones cotidianas y de no reaccionar ante las situaciones de injusticia, lo que originará una tendencia cada vez mayor a observar e incluso justificar las agresiones».

La escasez de habilidades sociales de la víctima y la agresividad del acosador suelen ser dos factores por los que muchos testigos no hacen nada al ver una situación de bullying.

Por otro lado, muchos testigos tienen miedo de informar sobre un caso de acoso escolar por temor a convertirse en otra víctima del abuso. No implicarse cuando se ve un caso de abuso es una actitud aprendida de autoprotección.

Los espectadores están aprendiendo que la violencia es natural y que forma parte de su entorno.

Los testigos del bullying corren el riesgo de insensibilizarse ante las agresiones cotidianas.

La violencia en el centro escolar causa miedo e inseguridad también a los testigos del acoso escolar.

Consecuencias del acoso escolar para los testigos.
A nadie le gusta ver cómo otra persona está siendo víctima de la violencia o la intimidación. Tampoco a los/las testigos. “La observación de una agresión coloca a la persona en un estado psicológico incómodo conocido como “disonancia cognitiva”; disonancia porque uno presencia una acción moralmente repudiada y, al mismo tiempo, no hace nada al respecto. La disonancia cognitiva se produce cuando nuestras acciones no coinciden con el código interno de ética y moral” según la Guía Contra el Acoso Escolar de CEAPA.
La violencia en el centro escolar causa miedo e inseguridad también a los testigos del acoso escolar.

Consecuencias del acoso escolar para los testigos.
A nadie le gusta ver cómo otra persona está siendo víctima de la violencia o la intimidación. Tampoco a los/las testigos. “La observación de una agresión coloca a la persona en un estado psicológico incómodo conocido como “disonancia cognitiva”; disonancia porque uno presencia una acción moralmente repudiada y, al mismo tiempo, no hace nada al respecto. La disonancia cognitiva se produce cuando nuestras acciones no coinciden con el código interno de ética y moral” según la Guía Contra el Acoso Escolar de CEAPA.
La violencia en el centro escolar causa miedo e inseguridad también a los testigos del acoso escolar.

Los espectadores están aprendiendo que la violencia es natural y que forma parte de su entorno.

Los testigos del bullying corren el riesgo de insensibilizarse ante las agresiones cotidianas.

La violencia en el centro escolar causa miedo e inseguridad también a los testigos del acoso escolar.

¿Qué se puede hacer para detener el bullying?
Siempre hay que intervenir, ya sea directa o indirectamente.

  • Mide tus fuerzas para ver si puedes intervenir de manera directa o no. Si crees que puedes hacerlo, hazlo.
  • Si no puedes intervenir directamente, busca a un adulto y dile lo que está ocurriendo. Haz lo posible para que detenga lo que está pasando.
  • Si tu centro tiene algún programa para avisar de agresiones a otros compañeros, como un teléfono o un buzón, úsalo. Podrás denunciar de forma anónima.
  • Trata de conseguir que la víctima le cuente lo que pasa a sus padres o profesores.
  • Si el acosado no quiere hablar con nadie, ofrécete para hablar con alguien en su nombre.
  • Involucra a tanta gente como puedas, incluso a otros amigos y compañeros de clase.

Al observar repetidamente el bullying, los/las testigos llegan a normalizarlo, corriendo el riesgo de llegar a insensibilizarse ante otros casos de acoso, violencia o injusticia. También existe la posibilidad de que experimenten sentimiento de culpabilidad. Ellos/as suelen ser quienes tienen más información de lo que ocurre, de quién acosa a quién y por qué. Es fundamental que desde las familias se trabaje con los/as niños/as para que éste informe a un adulto ante situaciones de acoso o intimidación. Es importante explicarles que no pueden mirar nunca hacia otro lado y que no denunciar la situación de acoso les hace ser parte activa del mismo.