La escuela

La escuela es el segundo hogar de niños/as y adolescentes, puesto que es allí donde pasan una buena parte de su día a día, por lo que es fundamental tratar de fomentar la tolerancia y crear un buen clima entre los/las estudiantes, basado en el respeto y la empatía.

¿Qué puede hacer el profesorado?

Es fundamental trabajar desde la prevención para evitar el problema. Se pueden crear actividades en la escuela que inculquen valores, responsabilidad, aprendizaje cooperativo, etc. Pero con la prevención únicamente no se elimina el bullying, también debemos observar el día a día del alumnado en el centro.

Para detectar los casos de bullying, es importante que el profesorado esté atento a:

  • Ausencias a clase constantes del alumnado o quejas de los padres diciendo que sus hijos/as no quieren ir a clase.
  • Tener control de los espacios o momentos en los que no suele haber supervisión por parte del profesorado, como pueden ser los baños, los recreos, pasillos del colegio, etc. Los agresores buscan que no haya adultos cerca que puedan impedir sus acciones.
  • Risas o burlas constantes dirigidas hacia un/a mismo/a niño/a. Nunca debe tolerarse en la clase que un alumno se burle de otro. Es importante hablar de esto con la clase, para que sean conscientes de su conducta inadecuada.
  • El profesorado no debe permitir bajo ningún concepto agresiones físicas, verbales o psicológicas de un alumno a otro, ni justificarlas. Tampoco se permitirá ningún tipo de humillación.

Es imprescindibles que en los centros educativos se creen actividades que inculquen valores, responsabilidad o aprendizaje cooperativo.

Como profesorado, debemos observar el día a día del alumnado en el centro para comprobar posibles actitudes que nos indiquen que está ocurriendo algo.

Son muchos los menores que no pueden expresar lo que les está pasando. En estos casos, son los centros educativos los que tienen que supervisar el comportamiento del alumnado y tomar medidas. El profesorado debe estar atento e investigar qué está ocurriendo. Para ello, es fundamental hablar con la presunta víctima para conocer su punto de vista, hablar con el resto de personas implicadas (testigos, agresor/es), individualmente y de manera grupal, y buscar compañeros que podrían apoyar a la víctima.

En la Comunidad Valenciana, existe la orden 62/2014 por la que se actualiza la normativa que regula la elaboración de los planes de convivencia en los centros educativos, y se establecen los protocolos de actuación e intervención ante supuestos de violencia escolar.

El bullying es un problema colectivo, no individual, y la participación de los testigos es clave para que no se siga perpetuando.

Son muchos los menores que no pueden expresar lo que les está pasando. En estos casos, son los centros educativos los que tienen que supervisar el comportamiento del alumnado y tomar medidas. El profesorado debe estar atento e investigar qué está ocurriendo. Para ello, es fundamental hablar con la presunta víctima para conocer su punto de vista, hablar con el resto de personas implicadas (testigos, agresor/es), individualmente y de manera grupal, y buscar compañeros que podrían apoyar a la víctima.

En la Comunidad Valenciana, existe la orden 62/2014 por la que se actualiza la normativa que regula la elaboración de los planes de convivencia en los centros educativos, y se establecen los protocolos de actuación e intervención ante supuestos de violencia escolar.

El bullying es un problema colectivo, no individual, y la participación de los testigos es clave para que no se siga perpetuando.

Es imprescindibles que en los centros educativos se creen actividades que inculquen valores, responsabilidad o aprendizaje cooperativo.

Como profesorado, debemos observar el día a día del alumnado en el centro para comprobar posibles actitudes que nos indiquen que está ocurriendo algo.